jueves, marzo 10, 2022

Lamentan organizadoras de la Marcha 8M sentirse agredidas por “otras mujeres que se asumen feministas”


Por: María Miranda Franco


Este año la Marcha 8M en Aguascalientes causó conflicto entre grupos feministas. Las organizadoras de este magno evento fueron agredidas por las mismas mujeres, quienes les gritaron “vendidas”, durante casi todo el tiempo que duró el espectáculo que prepararon; la causa fue el escenario que dispusieron para ello.


“Tener un escenario con un sonido digno para que todas nos escuchemos, que escuchemos artistas de Aguascalientes, para mí es una conquista más de los feminismos, de cómo nos estamos apropiando de nuestros propios presupuestos, me parece valiosísimo. Hubo grupos que consideraron que no era la manera, y creo que no existe una manera universal de hacer las cosas, creo que el respeto, sobre todo en los movimientos feministas debería imperar en todo momento, porque a eso le estamos apostando, a quitarnos prácticas patriarcales, y dañarnos entre nosotros es sumamente patriarcal”, sostuvo en entrevista Eugenia Solís Terán, una de las organizadoras de la Marcha 8M.


Indicó que el escenario fue pagado con recursos públicos, específicamente del Instituto Aguascalentense de la Mujer (IAM), aunque dijo desconocer el costo.


“El recurso lo gestionamos con el IAM, fue quien pagó el escenario, me parece que fue el único. Organizar a 8 mil mujeres no es una cosa fácil, tiene que haber una parte organizadora en todos los eventos, y el tema de la seguridad era importantísimo, entre más temprano nos fuéramos mejor, sí es complejo dar voz a todas, pero habrá otras ocasiones en que hablemos todas y las que no se sintieron escuchadas también levanten sus voces”.


Señaló que desconoce si la organización de este tipo de marchas continúe de la misma forma en que se llevó a cabo la del pasado 8 de marzo, o si ellas mismas sean las organizadoras u otros grupos, lo que sí dejó claro es que continuarán levantando la voz.


“Nos sentimos agredidas, violentadas y ya ni siquiera es por la policía, ahora nos sentimos agredidas por otras mujeres que se asumen feministas. La verdad es que ahorita todas estamos muy desgastadas, que te estén gritando ‘vendida’ todo el tiempo, yo bajé con mi hija de nueve años y me gritaron -a esa pinche vendida la vamos a reventar-, tuvimos miedo, pensamos en quitarnos las playeras de ‘staff’ para que no nos hagan nada, nuestras familias estaban preocupadas por nosotras y diferencia de otros años. Qué triste que lo único que queríamos era irnos a nuestras casas porque no nos sentíamos seguras. Ojalá y las colectivas que asumieron esta postura tengan la valentía de nombrarse y responsabilizarse de sus actos”.


La también integrante de la asociación feminista TERFU, invitó a todas aquellas mujeres que sintieron que sus voces no fueron escuchadas, a participar activamente y desde la base con otras mujeres.


“Yo trabajo en Túnel de Potrerillos, en La Congoja, allá a donde no llega ni un solo taller y ojalá que se utilice toda esa energía en un trabajo de base, porque el feminismo no es nada más llegar y gritar el 8 de marzo”.


Finalmente, recalcó que como organizadoras de la marcha de este año se garantizó la seguridad de miles de mujeres, pues no hubo una sola detención ni violación a los derechos humanos.