jueves, septiembre 23, 2021

Importante fomentar la confianza para el acompañamiento oportuno de la violencia digital


-Indispensable hablar con las hijas, hijos e hijes de consentimiento, derechos, autoestima.


 


La asociación civil Cultivando Género realizó el conversatorio “Madres y Padres frente a la Violencia Digital: como hablamos, prevenimos y acompañamos”, esto como parte del trabajo que esta asociación realiza en el acompañamiento a la Iniciativa por los Derechos Digitales en Latinoamérica.


 


Angie Contreras, integrante de la asociación, explicó que además de la guía “No Navegas Sola” y las próximas guías que serán presentadas como parte del acompañamiento para la promoción de los derechos digitales y la atención y prevención de la violencia digital, en febrero habrá una guía más hecha para las niñas, niños, adolescentes, padres, madres y personal docente.


 


En el conversatorio participaron junto Selfa González Gomar y Liz Romero, integrantes de Cultivando Género AC, quienes son profesionistas en las áreas de psicología y derecho respectivamente, pero además son madres por lo que compartieron experiencias desde lo personal en la prevención, atención y acompañamiento de la violencia digital con sus hijas e hijos.


 


Ambas coincidieron en que sus generaciones no crecieron en la era digital por lo que para las madres y padres de hoy resulta desconocido y ha implicado un reto familiarizarse con las redes sociales.


 


Uno de los aspectos importantes es también aprender que cada día como padres y madres podemos equivocarnos y aprender de esto para no exigirnos de más.


 


Para hacer frente a estos retos, Selfa González Gomar señaló que son necesarias dos cosas: uno es informarnos y conocer más acerca de las redes sociales y la tecnología, y segundo y primordial: fortalecer los vínculos de comunicación con hijas e hijos:


 


“Yo recomiendo fortalecer el vínculo más que el tema de prohibir o restringir, este vínculo podría reforzar la comunicación y hoy tenemos el reto de informarnos, si no conocemos pues acercarnos a cursos, sitios donde podamos informarnos más para conocerlos y entenderlos”


 


Liz Romero comentó que debemos hacer frente a los desafíos pues esta época pandémica nos ha obligado a acercarnos a la tecnología y adaptarnos a vivir en una nueva era aún a las personas que no están tan de acuerdo con el uso de las redes sociales o la tecnología, como sucede con ella.


 


“Personas que tuvieron que comprar dispositivos, que ver como se manejaba el zoom, como bailar en varias pistas del hogar porque se hizo trabajo doméstico y todo eso nos creó una atmósfera distinta que se suma a nuestra poca experiencia desde la infancia se suma un contexto nuevo porque la crianza no es sencilla”


 


Liz reiteró la necesidad de tener una relación de amistad que respete su intimidad pero que genere confianza para que nos puedan comunicar cuando alguna situación pudiera generarles problemas como un posible caso de violencia.


 


En este sentido coincidieron Angie y Selfa al señalar que a las infancias y adolescencias no se les puede aislar de la tecnología, pero se pueden abrir canales de comunicación para escuchar y atender cuando enfrenten violencia o tengan dudas.


 


Finalmente, las integrantes de Cultivando Género aportaron más elementos que pudieran ser útiles en la prevención y atención de la violencia digital con las infancias y adolescencias, pues si bien no hay una “receta” perfecta si hay cuestiones que podemos cuidar:


 


-Poner atención al contenido que nuestras hijas e hijos consumen en las plataformas digitales.


-Conversar sobre los riesgos reales que existen en lo virtual pues es una extensión de lo que sucede a diario en la vida, donde hay personas con malas intenciones.


-Al detectar si tienen redes sociales que no conocíamos no juzgar o acusar sino poner atención en cuáles son las vías de comunicación que tienen con otras personas.


-Abrir canales de comunicación mediante los que puedan confiarnos cuando una persona les acosa o ejerce algún otro tipo de violencia digital.


-No ejercer medidas como aislamiento o incomunicación y mucho menos juzgar o acusar pues las niñas, niños y adolescentes no son culpables cuando son víctimas de algún tipo de violencia.