jueves, enero 07, 2021

Asegura Luis Armando Reynoso que procesos penales en su contra no le impiden buscar la alcaldía de Aguascalientes


Por María Miranda Franco


Luis Armando Reynoso Femat, exgobernador de la entidad y quien lleva a cabo varios procesos penales, siendo condenado por uno (por el caso del tomógrafo) y por lo que fue sentenciado a dos años nueve meses de prisión, sin embargo, al ser una pena menor a los cinco años pudo conmutar la sentencia con el pago de 8.9 millones de pesos para no pisar la cárcel; aseguró que no fue sentenciado, que el proceso continúa y que no es impedimento para buscar la alcaldía de Aguascalientes.


“No he sido sentenciado para empezar, el juicio sigue todavía, pero aparte en materia legal no soy el experto; mis abogados se están encargando y hay un término, es sentencia no ejecutoriada; no hay nada y tengo mis abogados electorales, desde luego que están al pendiente de todo”.


Aseveró que “hay una opción de votar o no votar, los que tengan confianza en Luis Armando, pero por los hechos, no por los dichos; porque también debo reconocer que fui sentenciado malamente o juzgado malamente por un gánster que teníamos aquí, que fue Felipe Muñoz y otro similar que fue el gobernador, Carlos Lozano de la Torre, y se pueden manipular muchas cosas en justicia”.


Además de acusar al exmandatario y al exprocurador de la entidad, también denunció al exmagistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Fernando González de Luna, por una persecución política.


“Hay corrupción y eso me consta y más cuando se trató de Fernando González de Luna, un magistrado vendido al gobernador de aquel entonces (Carlos Lozano de la Torre), ese es mi caso y por eso aquí estoy dando la cara y la frente en alto. Lo he anunciado una y otras veces que el Poder Judicial en aquel entonces se caracterizó por la corrupción, sobre todo de quien dirigía y específicamente de González de Luna, fue comprado y contra eso tuve que luchar y fueron prácticamente los 6 años”.


Finalmente, comentó que Lozano de la Torre tenía un complejo, mismo que originó una envidia en contra de él.