miércoles, diciembre 09, 2020

‘La verdad es que no tenemos una oposición muy fuerte’: AMLO


El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que a dos años de su gobierno en el país no hay una oposición muy fuerte, aunque sí legítima por expresar el desacuerdo con su proyecto de nación.


Durante la conferencia matutina de este miércoles, el presidente de la república aseguró que es un hombre acostumbrado a las críticas de sus adversarios, pero no a los chantajes por lo que invitó una vez más a los gobernadores aliancistas a presentar una propuesta de cambio a la ley federal de coordinación fiscal si es que no están conformes con la distribución de las participaciones federales que reciben.


"La verdad que no tenemos una oposición muy fuerte, además los conservadores han actuado por la vía pacífica, no ha habido violencia; entonces, no hay nada qué temer. Tiene que haber oposición, si no, sería una dictadura, no habría democracia.


“Es legítimo que haya gobernadores que están en contra de nosotros, como es el caso del gobernador de Jalisco, como es el caso del gobernador de Nuevo León, de Tamaulipas y otros, es normal" comentó ante los representantes de los medios de comunicación.


"Yo siempre invito a los gobernadores opositores a que presenten una iniciativa de reforma a la Constitución. Si dicen que no se les entregan recursos suficientes, pues lo que procede es que se reforme la Ley de Coordinación Fiscal porque nosotros tenemos que enviar los recursos a los estados de acuerdo a esa ley.


“No podemos dar más a un estado y quitarle a otro, porque hay una fórmula en esa ley y también no se puede gobernar a partir del chantaje. ‘Vamos a entendernos, ya no voy a criticar al presidente, pero a ver, ¿cuántos recursos adicionales nos van a enviar?’ Lo que diga mi dedito", expresó López Obrador.


También descartó que su gobierno tenga tintes autoritarios, como lo afirmaron en días pasados ex consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), como José Woldenberg, al alertar respecto a la falta de límites del jefe del Ejecutivo federal quien adjetivisa todas las posiciones distintas a la suya y las descalifica.


López Obrador aseveró que eso no es cierto porque su gobierno fomenta el diálogo y lo que en realidad sucede es que "los intelectuales orgánicos" están muy molestos por la transformación que encabeza para acabar con el régimen de corrupción que ellos mismos convalidaron, como por ejemplo, los moches en el congreso de la unión para autorizar la reforma energética en el sexenio pasado.


"Ya estoy acostumbrado a recibir ataques, porque ya llevamos tiempo luchando, aguanto. Además, tengo mi consciencia tranquila, ese es mi escudo, y nos ahorramos 300, 400, 500 millones, cuántas becas para niñas, niños pobres. Eso es todo", indicó el presidente.


Finalmente, consideró que "resistir también significa ahorrar, liberar fondos para el desarrollo, para el bienestar del pueblo".


Fuente: Excélsior