viernes, abril 01, 2022

Con el regreso a clases presenciales incrementó 30% la detección de niños con Trastorno del Espectro Autista


Por: María Miranda Franco


Este 2 de abril se celebra el Día Mundial de Concienciación del Autismo; quien lo padece, lo vivirá toda su vida, pero no es una enfermedad, es una condición de vida.


En el DIF Estatal el número de casos de detección ha ido en aumento. Con el regreso a clases presenciales este incremento ha sido del 30 por ciento, puesto que la mayoría de los infantes son canalizados por las mismas escuelas.


“En muchas de las escuelas no se tienen herramientas del manejo del estudiante y por lo tanto nos los mandan y entonces hay mucha confusión en la cuestión de los diagnósticos y es cuando ellos quieren saber qué pasa. El diagnóstico que nosotros podemos, a nuestra posibilidad, lo hacemos de acuerdo a las observaciones que vemos y valoramos del niño o niña”, señaló en entrevista Mónica Vargas Pérez de León, coordinadora de Servicios Médicos del DIF Estatal.


Pero, ¿qué es el Trastorno del Espectro Autista (TEA)?, es una afección neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida, afecta a una persona en su comportamiento, interacción con otros y en la comunicación. El TEA se clasifica en tres niveles: severo, moderado y leve.


“El término ‘autismo’ fue utilizado por (Leo) Kanner en 1943 para hacer referencia de un cuadro de inicio temprano con una afectación profunda y un desinterés por el mundo externo. El autismo no es una enfermedad, es un desorden del desarrollo de función del cerebro más focalizado en lo que es lenguaje, conducta y comunicación”.


El diagnostico se determina mediante la observación de distintos ítems, los cuales son el caminar en puntas, el apilar objetos de manera vertical u horizontal, la selectividad de la comida, de una rutina específica, la ecolalia en el lenguaje o mutismo selectivo; el aislamiento de los compañeros de escuela, primos, hermanos, etcétera, y afección por estímulos visuales o de texturas.


“El autismo puro que nosotros observamos es que toman a la persona de la mano y ellos tienen que tomar el objeto para poder pasárselos a ellos, cuando es un autismo alto. Estamos hablando de tres niveles, el nivel uno que es el nivel más severo, el dos, es un poco irregular y el tres que es el funcional, el que puede tener ciertos rasgos, pero es funcional el niño y la niña”.


Finalmente, la psicóloga subrayó la importancia de una detección oportuna, pues ello, abonará a que los infantes tengan un mejor desarrollo en las áreas donde lo requieran.


“Es muy importante el diagnóstico oportuno de los niños con estas características, desgraciadamente los papás piensan que es porque es tímido o que no puede hablar porque está muy consentido o sobreprotegido; el diagnóstico se puede dar desde los tres meses, y hay que observar cierto funcionamiento del niño, es muy importante revisar si toma ciertos objetos, si hace ciertos ejercicios, sobre todo en la mirada, en el seguimiento de cosas, o si los ruidos le molestan y se tapan las orejas con ambas manos”, concluyó.