viernes, abril 01, 2022

2 de abril, ¿qué pasa con los papás y mamás de hijos con autismo?


Por: María Miranda Franco


Este 2 de abril, Día Mundial de la Concienciación del Autismo, también hay que abrazarnos las mamás y los papás, aquellos que nos convertimos en personas multifuncionales para nuestros hijos, aquellos que pasamos tardes y días con doctores, en terapias sin fin, incluso, llevándonos el trabajo o, en el mejor de los casos, leer un buen libro, en espera de nuestro pequeño.


Un camino largo, todos nos lo advierten, pero no te dicen de los días que pasarás en vela sin dormir, de las tardes que llorarás en silencio buscando un por qué o para qué, aunque después verás esa carita, esos ojitos llenos de amor y le digas "gracias por ser mi hijo o hija".


Este camino es silencioso, pues aunque tu familia y amigos estén ahí, no saben el verdadero temor que te da el futuro, el mañana o simplemente el día a día.


Por todo eso, hay que abrazarnos nosotros y recordarnos que esta condición de vida de nuestros hijos es para fuertes y si tú lo estás viviendo es porque eres un héroe y lo eres para ese pequeño corazón, que, aunque él o ella no entiendan que eres su mamá o papá o no te lo digan, te ama, y te ama tanto que eres la única persona que lo puedes controlar, que lo haces reír, con el que se siente seguro y eso, hay que agradecerlo y disfrutarlo.


Este 2 de abril hay que hablar del Trastorno del Espectro Autista (TEA), concienciar sobre él, pero sobre todo hablar del gran amor que hay en él. Actualmente, hay muchas diferencias de cómo debe de ser señalado el autismo, hay una guerra entre especialistas adultos autistas con especialistas ‘alistas’ (gente que no está dentro del TEA), lo cierto, es que en medio de este conflicto están los niños y los papás que día a día estamos sacando a nuestros hijos adelante con lo mejor que podemos y lo que vamos conociendo, porque, si bien, las personas con TEA tienen que tener voz, a los pequeños con este trastorno los encaminamos nosotros, sus padres que no tenemos autismo, pero sí el amor y la obligación de darles un futuro mejor.


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que 1 de cada 160 niños tiene TEA, si esa familia aporta su granito de arena en hacer conciencia sobre esta condición, no solo la inclusión será efectiva, sino también la equidad.